El 33,1% de la población urbana menor de 18 años vive en hogares pobres. Son 3 millones de niños y jóvenes.
Aunque más familias cobran la Asignación Universal por Hijo, todavía es alta la cantidad de chicos que trabajan y viven en hogares pobres.
El 33,1% de los menores de 18 años vive en esa condición.
Son 3 millones de niños y jóvenes en las áreas urbanas, según un estudio del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA.
La situación más vulnerable se ve en el conurbano bonaerense con el 36,2% y Tucumán con el 52,1%.
El informe -que no incluye las poblaciones rurales y será presentado mañana- señala que en 2011 bajó del 40,3 al 33,1% la pobreza infantil y adolescente urbana . Y lo atribuye en gran medida a la Asignación por Hijo y a los ingresos aportados por el mayor número de chicos que salieron a trabajar .
“La reducción de la pobreza infantil urbana tuvo lugar en un contexto en donde aumentaron las oportunidades de trabajos precarios
en el sector informal entre 2010-2011 -después de la crisis 2009-,
debido fundamentalmente al crecimiento del consumo de los sectores
medios y los trabajadores formales, quienes incentivaron el empleo en la
producción informal, el comercio y los servicios personales. A través
de un uso más intensivo de la fuerza de trabajo familiar disponible,
incluyendo los niños y adolescentes, los hogares pobres lograron
aumentar sus ingresos, y esto junto con la asignación universal por hijo
explica la caída de la pobreza del último año”, sostiene Agustín
Salvia, Coordinador General del Programa Observatorio de la Deuda
Social.
Los números del Observatorio indican que durante 2011, en distintos grados, la reducción de la pobreza infantil se manifestó en todas las edades y estratos sociales
. Aun con ese progreso, queda que “a nivel urbano el 30,2% de los
niños/as entre 0 y 4 años pertenecían a hogares bajo la línea de
pobreza, el 32,4% entre 5 y 12 años y 36,8% entre 13 y 17 años”. La
mayor pobreza infantil se concentra en las villas o asentamientos urbanos donde el 60,4% de los niños y adolescentes es pobre. En el resto, se reduce al 20,2%.
Ianina
Tuñón es coordinadora y responsable del estudio, que señala que en los
últimos 4 años pasó del 8,6 al 11,8% el trabajo de niños y adolescentes.
Eso incluye “las actividades de ayuda a un familiar u otras personas en un trabajo , como negocio, taller u oficio, entre otros, o por su cuenta para ganar dinero, -trabajos en la vía pública
como limpiar parabrisas, repartir diarios, mercancías, comidas o
juntar papel o cartón- o tiene un trabajo como empleado o aprendiz”.
En 2011, según las edades, hubo un comportamiento dispar
: se redujo entre los de 5 a 13 años y subió en la franja 14 a 17 años.
La suba se vio en la Ciudad de Buenos Aires y Rosario entre hogares
ubicados en villas y asentamientos. De todos modos, el informe reconoce
que “la problemática del trabajo en niños y adolescentes es relevante en
el Conurbano bonaerense (12%), mientras que en la Ciudad de Buenos
Aires es menor, 3,6%”.
“Es fácil advertir que el trabajo en actividades económicas aleja a los chicos y adolescentes de la escuela
y la tendencia es creciente. En 2007, el 34% de los chicos/as que
trabajan no asistían a la escuela. En 2011 fue del 40%”, concluye.
Fuente: http://www.ieco.clarin.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario