La falta de "talentos" estratégicos es una de las dificultades que
las empresas argentinas enfrentan en la búsqueda de personal. En la
Argentina, los perfiles del sector tecnológico y los ingenieros no son
sólo los puestos más solicitados por las compañías, sino también los que
demandan mayor esfuerzo a la hora de ser convocados, según un ranking
elaborado por Bayton.
"El mercado demanda profesionales y
técnicos especializados y las universidades deben estar a la altura de
las circunstancias. La especialización y la expansión de determinadas
carreras son indispensables", asegura Ricardo Wachowicz, presidente de
Bayton, en una entrevista con Infobae.com.
El top ten de la
consultora se completa con los profesionales de la salud (enfermeros y
médicos), contadores, y aquellos perfiles de los sectores de hotelería y
gastronomía, logística, marketing, recursos humanos, medios y
comunicación y comerciales.
"La figura de ingeniero
convertido en taxista de los años 80 ya no existe más", sentencia Germán
Guido Lavalle, vicerrector del ITBA, quien asegura que "hay pleno
empleo para los buenos ingenieros". El instituto gradúa entre 200 y 300
ingenieros al año, pero por la escasa oferta, las empresas suelen tentar
a los estudiantes con sueldos en torno a los $7.000. Esta demanda
laboral suele fomentar la deserción universitaria, por el alto esfuerzo
que requiere un trabajo full time.
Más allá de los altos
salarios que ofrece el sector, es muy difícil encontrar ingenieros en
territorio argentino. Guillermo Olivetto, de la Universidad Técnica
Nacional, especifica que "en 40 millones de argentinos sólo hay 100.000
ingenieros", una tasa muy baja por habitante. "Muchos factores conspiran
en contra de que haya ingenieros en el mercado, pues son carreras
largas y no son tan atractivas para la Generación Y", comenta Ana
Renedo, socia de Oxford Partners.
El sector informático es
uno de los más críticos en la rama de ingeniería, así como sucede con
los sectores específicos. "Argentina busca profesionales con ciertas
habilidades y conocimientos puntuales, como ser minería, petróleo y gas.
Hoy lo que nosotros recomendamos a las empresas para que puedan manejar
la escasez de talento es que puedan preparar al personal más idóneo
para las posiciones que mañana serán difíciles de cubrir", asegura
Alfredo Fagalde, director general de ManpowerGroup Argentina.
Alejandra
Figini, directora de GI Group Argentina, cuenta que las posiciones más
difíciles de cubrir son las que requieren conocimientos adicionales.
"Por ejemplo, se consiguen jefes de planta, pero se complica si tienen
que tener experiencia en transporte de carga pesada".
En
este sentido, destaca que el project manager (director de proyectos) es
una especialidad cada vez más requerida para la conducción de un
lanzamiento o de un servicio dentro de una empresa. Como estudio de
posgrado, complementa las carreras técnicas en pos de una proyección de
liderazgo del postulante.
Los enfermeros no son los únicos
que escasean en el área de salud, sino que lo mismo sucede también con
los técnicos radiólogos y kinesiólogos. "En Argentina hay 20 enfermeras
cada 10.000 habitantes, mientras que en Brasil hay 38, en España 76 y en
Canadá 200", compara Rubén Gasco, de la Asociación Argentina de
Enfermeros.
Y si bien los puestos gerenciales son fáciles
de cubrir en el área de hotelería y gastronomía, la oferta de puestos de
mucamas y mozos no es suficiente. ¿El principal motivo? "El convenio
hotelero tiene sueldos bajos", dice Figini.
Lo que los postulantes quieren
Cuando
se combina una gran demanda por parte de las empresas y una escasa
oferta de profesionales, surgen mayores requisitos de los aspirantes.
"Como no existen suficientes profesionales para cubrir vacantes en el
mercado, hay que ir a buscarlos a otras empresas y tentarlos con la
propuesta", dice María Sol Benedetic, team leader de Adecco Profesional.
Es
por eso que un nuevo trabajo tiene que ser superador en términos
económicos y en proyección profesional. Según Benedetic, los mandos
medios y gerenciales piden una mejora salarial del "20% al 30%", y en el
caso del sector tecnológico valoran el home office, la flexibilidad
horaria y que la posibilidad de capacitarse –como el estudio de un MBA–
esté a cargo de la empresa. Según datos de Mercer, el 42% de las
empresas argentinas ya cuentan con la modalidad de teletrabajo.
En
los últimos años, la Generación Y trajo nuevas demandas a la mesa de
trabajo. "Valoran un mejor balance entre la vida profesional y
personal", dice Renedo, refiriéndose a las personas que nacieron en el
período 1982-1995 y no están arraigados plenamente a ningún empleo.
El
sueldo no es la única prioridad. La combinación de salario junto a una
cobertura de gastos es una tendencia que crece en este nivel de mandos.
"Los salarios brutos pueden ser más bajos, pero están complementados con
membresías a algún club o el colegio para los chicos", agrega Figini.
Por
ahora, el país produce más abogados y economistas que ingenieros, pero
la falta de ingenieros e informáticos es parte de una tendencia mundial.
En 2010, un informe de la Unesco advertía sobre la disminución del
número de jóvenes –en particular, mujeres– que estudian ingeniería,
puesto que podría generar un freno en el desarrollo mundial.
Fuente: www.infobae.com
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