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miércoles, 15 de julio de 2015

La UCA retruca: “No importa el porcentaje; lo cierto es que existe pobreza en Argentina”

Agustín Salvia, titular del Observatorio de la Universidad Católica Argentina, dijo que no visualizar que existe la pobreza “nos lleva a negar un problema que nos va a estallar”.
El titular del Observatorio de la Universidad Católica Argentina (UCA), Agustín Salvia, aseguró esta mañana que “existe pobreza en la Argentina” y que “no importa” si su índice “el 20% o el 30%” porque son “niveles importantes” y “nadie puede ocultar esa realidad“.
 “Hacemos muy mal en considerar que este país no tiene problemas de inclusión social. Esa Argentina que es un submundo existe. No visibilizarla nos lleva a negar un problema que nos va a estallar o que, de hecho, está estallando“, advirtió Salvia.
Esta mañana, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, descalificó el informe sobre la pobreza que dio a conocer ayer la UCA, al sostener que no cree “absolutamente en nada lo que mide este Observatorio” de la casa de Altos Estudios.
En declaraciones a radio Continental, Salvia defendió la medición que realizó su instituto, que determinó que la pobreza alcanzaría el 28,7%, pero alertó que “usando la fuente de información del INDEC, le está dando 20,4 por ciento de pobreza. Si es así, supongamos que no sean 12 millones, pero son 8,5 millones”. “Estamos hablando de niveles importantes. Nadie puede ocultar esa realidad, menos quienes están gobernando en función de poder llevar adelante un diagnóstico adecuado y una política adecuada”, prosiguió.
El docente consideró que el Observatorio “quiere poner en la agenda que no se invisibilice un problema. Tal vez no es una discusión de cifras. No importa si es el 20% o el 30%: lo que es cierto que existe pobreza en la Argentina. Es importante identificarla, diagnosticarla, evaluarla, saber sus causas, saber cómo se corrige“.”El crecimiento económico y las transferencias de ingresos de los programas sociales no son suficientes para atacar este problema. Hacemos muy mal en considerar que este país no tiene problemas de inclusión social”, aseveró.
Según Salvia, “ya se instaló en Argentina la existencia de dos sociedades” y que “nos puede ir mejor o peor según los ciclos económicos, pero hay otra Argentina estructuralmente excluida, que no participa de los procesos de derrame económico de los momentos de expansión, más allá de que (lo hace) como consumidores eventuales y no como productores y partícipes de la construcción de una riqueza social”.
 “Están siendo descartados, no están siendo incorporados a la actividad productiva, a una sociedad de la educación, de la información”, agregó, y denunció “la inexistencia de un hábitat de sociabilización, sino (uno para) la penetración de la droga, de la inseguridad. Esa Argentina que es un submundo existe. No visibilizarla nos lleva a negar un problema que nos va a estallar o que, de hecho, está estallando”.

Dijo que “el 47% de los jóvenes no termina el secundario. ¿Qué empleo van a tener? Un empleo precario. Estamos reproduciendo condiciones de marginalidad. Estas opciones que se les presentan a los jóvenes de los sectores marginados son opciones terribles. El sistema no les está ofreciendo un sistema de exclusión, un proyecto de vida”. “En un contexto inflacionario y recesivo, todo esto se agrava. Si no creamos condiciones de vida digna en estos bolsones y expulsamos al narcotráfico de estos espacios, esta sociedad se va a seguir reproduciendo”, concluyó.

Fuente: www.fortunaweb.com.ar

Creció la pobreza en la Argentina y afecta a 11 millones de personas

Según la medición del Barómetro de la Deuda Social, de la UCA, el 28,7% de la población quedó en 2014 bajo la línea de pobreza; un año antes afectaba al 27,5%; la indigencia también es mayor y alcanza al 6,4%
Por   | LA NACION
Desde hace dos años, el Gobierno ocultó los parámetros oficiales para medir cuántos pobres existen en la Argentina. Sin embargo, la Universidad Católica Argentina (UCA) informó ayer que, según su propia medición, la pobreza creció en 2014 y afecta al 28,7 por ciento de la población.
Dos días después de que el papa Francisco -de fuerte ascendencia política en la UCA- finalizó su gira por la región, la casa de estudios decidió finalmente difundir sus indicadores sociales. De acuerdo con esos números, más de un cuarto de los argentinos es pobre. En cifras absolutas, eso significa que alrededor de 11 millones de personas, sobre la base del censo 2010, están en la pobreza. La indigencia también se incrementó y arribó al 6,4% el año pasado (dos millones de argentinos).
Desde la casa de estudios se animaron a pronosticar que los indicadores sociales de este año mostrarán una tendencia similar a los de 2014 o un leve empeoramiento.
La canasta básica alimentaria (CBA) por adulto no oficial, que mide la línea de indigencia, pasó de $ 641 en 2013 a $ 885 un año después. La canasta básica total (CBT), que pone un piso a la pobreza, pasó de $ 1341 en 2013 a $ 1850 en 2014. En el mismo período, una familia tipo pasó de necesitar $ 1982 a precisar $ 2735 para no ser indigente. En tanto, ese grupo familiar requirió $ 4142 en 2013 y $ 5717 un año después para evitar la pobreza. En ese sentido, una persona debió gastar $ 29 por día para poder comer durante un mes.
Ese indicador difiere de los $ 9 diarios que estima el Indec, según una actualización de las canastas realizada sobre la base de la inflación oficial.
Desde fines de 2013, cuando informó un 4,7%, el Indec no difunde los datos oficiales de pobreza. Las justificaciones fueron muchas: Jorge Capitanich afirmó que existían "problemas de empalme" entre series; el actual jefe de Gabinete y candidato a gobernador bonaerense, Aníbal Fernández, dijo que "el Estado no está para contar pobres"; el ministro de Economía, Axel Kicillof, estimó que no publica el número para "no estigmatizar" a los que sufren la pobreza, y el director técnico del Indec, Norberto Itzcovich, sostuvo que "no es fácil medir la pobreza" y señaló que existen 6000 formas diferentes de calcularla, pero el organismo que preside ya no publica ninguno.
Semanas atrás, luego de recibir un premio de manos del director de la FAO, José Graziano da Silva, por combatir el hambre en la Argentina, la presidenta Cristina Kirchner estimó que la pobreza en la Argentina es de menos del 5 por ciento. La Presidenta jugó un rol fundamental en 2011 para que el funcionario de la ONU llegara al puesto directivo que actualmente ocupa. Ese año, él mismo lo admitió en una conferencia de prensa que realizó en Buenos Aires junto al presidente de la Cámara de Diputados y precandidato bonaerense, Julián Domínguez.
A pesar de que el actual jefe de Gabinete indicó que en la Argentina hay menos pobres que en Alemania, la UCA ya calculaba en 2013 una pobreza de 27,5% y una indigencia de 5,4%. En un año, la pobreza subió un 4,74%. En tanto, si los programas sociales oficiales no hubieran pasado de alcanzar al 20,2% de los hogares en 2010 a un 28,6% en 2014, la indigencia se habría duplicado. Según la universidad, todos los indicadores presentados ayer sufrieron un deterioro o se estancaron desde 2012, aunque aún siguen siendo mejores que los que la UCA difundía en 2010.
INFLACIÓN Y DESEMPLEO
"En la última década se dieron mejoras sustantivas en los indicadores sociales", afirmó Agustín Salvia, coordinador e investigador jefe del Programa del Observatorio de la Deuda Social de la UCA en conferencia de prensa. "Pero esa mejora es parcial. Todavía hay un 50% de los hogares en situación de vulnerabilidad de derechos, y entre 2012 y 2014 se registró un empeoramiento de la medición de pobreza medida por ingresos por la alta inflación y la falta de empleo", agregó.
"Hoy no hay estadísticas oficiales confiables y transparentes", criticó y completó: "Es importante que el Estado fije un parámetro para medir la pobreza y eliminar la actual debilidad institucional. Las mediciones por ingreso son un recurso metodológico débil, pero que es necesario considerar".
El comentario sobre la metodología de medición no fue inocente. El Gobierno critica la medición por ingresos -la misma que publicó hasta 2013, incluso después de la intervención de la EPH en 2007- porque estima que no es la que usan las instituciones estadísticas modernas. Por eso, la UCA publicó ayer tres tipos de indicadores de pobreza: una medición directa (por necesidades básicas insatisfechas e inseguridad alimentaria), por canastas e ingresos y uno multidimensional.
Casi todos esos números muestran rojos. Uno llama la atención: más allá de las tasas chinas de crecimiento a lo largo de la última década, según pregona el Gobierno, en casi un millón de hogares sufrieron el hambre durante el año pasado.
Fuente: www.lanacion.com.ar

Sin planes sociales, la indigencia llegaría al 10%

La polémica en torno a las cifras de pobreza en la Argentina se instaló una vez más por la falta de estadísticas oficiales hace ya casi dos años. A través del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA), la Universidad Católica Argentina publicó su informe anual y volvió a registrar un aumento en la tasa de pobreza: en la actualidad, casi el 30% de los argentinos son pobres.

Con tres de cada 10 personas en la línea de pobreza, una familia tipo necesita unos $5.700 por mes para no ser pobres, un 63% más de lo que el Indec calcula en su canasta básica total (CBT). La tasa de indigencia también aumentó, y pasó del 5,4% al 6,4% de la población en 2014. Mientras que la UCA sostiene que se necesitan al menos $2.735 para no ser indigente, para las cifras oficiales se requieren sólo 900 pesos.

"La canasta de pobreza del Indec sólo cubre la de indigencia de la UCA", comparó Agustín Salvia, sociólogo y jefe de Investigación del Observatorio. Y agregó: "El Gobierno reconoció el año pasado que nuestros datos de indigencia son verdaderos, aunque no coincidió con los de pobreza".

El informe también puso el foco en los planes sociales, como la Asignación Universal por Hijo (AUH), el Plan Trabajar y el Plan Progresar. "Sin estos programas, la indigencia casi se duplicaría a nivel nacional", aseguró Salvia. La tasa alcanzaría los dos dígitos y superaría el 10% según los datos de la UCA y también de acuerdo a los oficiales, que la universidad elabora en base a la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec.
Sin los planes sociales, el país tendría casi cuatro millones de indigentes según el nivel de ingresos y "un 3% más de pobres". Para Salvia, en muchos hogares se genera una situación que combina el trabajo informal con la asignación de una ayuda económica por parte del Estado. "Una familia tipo puede tener ingresos por $4.000, y condos planes de $1.800 sale de la línea de pobreza", ejemplificó.

La tasa de indigencia creció por primera vez desde 2010. Mientras que durante ese año el 8,5% de la población era indigente, rápidamente cayó al 6,1% en 2011 y luego al 5,7% en 2012. Un año más tarde la tasa fue del 5,4%, mientras que durante el año pasadó superó el 6 por ciento.

¿Planes para todos?

El informe privado calculó que tres de cada 10 hogares están alcanzados por algún plan social, y el número llega a más del 60% de los hogares en situación de pobreza. "El incremento de la población cubierta por los programas sociales del Estado, un hecho en sí positivo, revela al mismo tiempo la existencia de una población vulnerada en cuanto al acceso de un empleo de derechos y al sistema de protección correspondiente", agregó el reporte.

La inflación y la falta de acceso a un empleo digno -en un país con un 40% de economía informal- son las principales causas que, según Salvia, explican el aumento de la pobreza y la indigencia en la Argentina.
"Hay un mayor acceso a programas sociales entre los hogares de los estratos más bajos, dando cuenta de la necesidad que tienen de recurrir a asistencia pública como estrategia de subsistencia económica. La fuerte expansión de los programas entre 2012 y 2014 no se tradujo en un cambio estructural significativo con relación a la necesidad de cada sector", continuó el informe denominado "Progresos sociales, pobrezas estructurales y desigualdades persistentes".

A contramano de la suba de precios oficial, los planes sociales aumentan en ritmo a la inflación que calculan las consultoras privadas. En junio de este año, la presidente Cristina Kirchner anunció una suba del 30% en la AUH, que pasó de $644 a $833 mensuales. Además, envió un proyecto de ley al Congreso para que el ajuste sea automáticos dos veces por año. Con la asignación por embarazo y las familiares, los datos oficiales arrojan que el plan beneficia a 3.642.302 niños, 69.085 embarazadas y 2.063.356 familias.

Fuente: http://www.infobae.com/

"En la Argentina hay 12 millones de pobres"

Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, sostuvo en InfobaeTV que también creció la indigencia. Explicó que "la inflación y la falta de creación de empleo son los principales responsables"
Ante la falta de estadísticas oficiales, el informe de la UCA se ha transformado en los últimos años en una de las fuentes más confiables para analizar cuál es la situación de pobreza e indigencia que atraviesa el país.
Para realizar su informe, la UCA tomó en cuenta tanto la Encuesta Permanente de Hogares que elabora el Indec, pero también su propio relevamiento de ingresos. "Tomando en cuenta los datos oficiales, nos da un nivel de pobreza del 20,4%. Pero si tomamos los nuestros salta al 28,7%". Esta cifra se ubica por encima del 27,4% del año pasado. Y en el caso de la indigencia, el relevamiento de la UCA también mostró un salto, desde 5,4% a 6,4% de la población.
¿Pero cuánto representa esta cifra en términos en cantidad de gente? De acuerdo a Salvia, el 28,7% en situación depobreza representa a 12 millones de personas sólo en las áreas urbanas, mientras que los indigentes sumarían 2,2 millones.
"De acuerdo a nuestras estimaciones, una familia tipo que gana menos de $2.750 mensuales es indigente, mientras que para estar por encima de la línea de pobreza tiene que tener ingresos no inferiores a $5.700 mensuales", remarcó el investigador.
¿Cuáles son los factores principales que explican el nuevo deterioro de estos índices sociales?
- Entre las causas principales se encuentran el proceso inflacionario y la falta de creación de empleo estable. Si bien el gobierno ha conseguido que no se deteriore tanto el consumo, resulta insuficiente como para contrarrestar el nivel de la inflación.
Otro de los aspectos que Agustín Salvia consideró como preocupante está vinculado con el aumento de la indigencia a pesar de la proliferación de planes sociales: "Un 28% de la gente recibe algún tipo de plan social, pero igual no impide que haya más de 2 millones de personas por debajo de niveles de indigencia, es decir que no les alcanza para subsistir. Para llegar a superar los $2.700 de ingreso familiar, tienen que hacer changas o algún empleo temporal, con el objetivo de estar por encima de los niveles de indigencia".
Fuente: www.infobae.com

Para la UCA, la pobreza en la Argentina subió al 28,7%

El Observatorio Social de Universidad Católica Argentina informó que la pobreza en 2014 afecta al 28,7% de la población. La cifra equivale a casi 11,5 millones de personas. El número supera al del año anterior y deja cada más desactualizado al 4,7% del INDEC, que dejó de medir este indicador clave. La Presidenta Cristina Kirchner avaló la cifra del organismo público el mes pasado en Roma, cuando en la asamblea de la FAO afirmó que la pobreza no superaba el 5%.
La UCA realiza su muestra sobre 5.700 hogares en conglomerados de más de 50.000 habitantes desde 2010. El año pasado, la pobreza era del 27,5%La medición se reañoza a partir de la tergiversación de los datos oficiales. Distintos representantes de la Iglesia Católica, desde hace tiempo, refutan las mediciones del INDEC de la pobreza y el poco interés del gobierno para volver a medirla.
La última polémica se desató hace un mes cuando la Presidenta defendió el 4,7% de pobreza y el Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, afirmó que Alemania tiene más pobres que Argentina, frase que las mismas estadísticas europeas se encargaron de desmentir. El ministro de Economía, Axel Kicillof, un par de meses antes, hasta llegó a cuestionar la necesidad de medir la pobreza, para, dijo "no estigmatizar" a los pobres. También había reconocido que era una medición "muy difícil" de realizar.
La excusa oficial para no difundir nuevos datos oficiales es que aún no se han logrado empalmar las viejas series con las nuevas, que surgirían del nuevo índice de precios nacional.
Según los datos difundidos por la UCA, la pobreza no detiene su alza desde 2011 a la fecha. La consolidación de la inflación por encima del 20% erosionó el poder adquisitivo de los asalariados, destruyó puestos de trabajo y golpeó aún más a aquellos con empleo informal. Especialmente en los últimos dos años, la suba de salarios fue inferior al alza de precios. Según los sindicatos de todo el espectro político, la pérdida del poder adquisitivo osciló entre 5% y 10 por ciento por año.
La medición de pobreza del Observatorio Social de la UCA es el más respetado entre las mediciones no oficiales. La Iglesia Católica realiza una tarea de campo muy cercana a los segmentos de la población más carenciados a través de Cáritas, su histórica organización presente en 3.500 parroquias y centros misionales en todo el país.
Fuente: www.clarin.com.ar

Agustín Salvia: "Sin inflación y con más niveles de empleo, la pobreza caería 5 o 6 puntos"

Maestro y sociólogo, formado en la Universidad de Buenos Aires, Agustín Salvia es la cara visible del Observatorio de la Deuda Social Argentina (OSDA), la herramienta con que la Universidad Católica Argentina mide el impacto de la pobreza y la indigencia. Cubre el espacio que dejó el Indec cuando rifó su credibilidad al alterar los índices de precios al consumidor, y sus informes revelan los logros limitados de los programas sociales del Gobierno.
En un diálogo con LA NACION, estimó que "si se redujera la inflación y mejorara el empleo, la pobreza caería 5 o 6 puntos", tarea que con políticas de mediano plazo le demandaría por lo menos dos años al futuro gobierno.
-¿Por qué difieren las cifras cuando se mide la pobreza?
-Hay distintos modos para medir la pobreza. Nosotros tomamos el nivel de ingresos destinados al presupuesto familiar. El Indec mide los ingresos individuales de las personas y después los suma: además del presupuesto familiar contabiliza lo que se reserva para el ahorro personal. En nuestra medición, la pobreza viene creciendo desde 2012, pasó del 26,2% al 28,7% y hoy afecta a 11 millones de personas. Pero medimos también la evolución de la Encuesta Permanente de Hogares, que muestra un crecimiento importante: del 15,5% pasó al 20,4%. Lo importante es que la discusión por las cifras no nos impida ver la existencia de ese núcleo duro de pobreza.
-El ministro de Economía, Axel Kicillof, dijo que no medía la pobreza porque era estigmatizante y la Presidenta la ubicó recientemente en un 5 por ciento.
-Creo que tenía mala información. Hubo una utilización errónea de la información disponible.
-¿Los planes sociales no alcanzan para combatir la pobreza?
-Permitieron que una parte importante de la población, entre 12 millones y 15 millones de personas, no cayera en la indigencia, que hoy afecta a dos millones de personas. Pero no son ingresos suficientes para cubrir la canasta básica total, que marca la línea de pobreza.
-¿Cómo influyen la inflación y la falta de empleo en la pobreza?
-Desde 2011 se advierten la falta de creación de empleo y también la inflación. Si no estuviéramos atravesando esta situación, probablemente la pobreza se ubicaría entre el 15% y el 20%, ese núcleo duro difícil de corregir. Es un piso que no pueden perforar ni siquiera los programas sociales.
-Frente al futuro cambio de gobierno, ¿cuánto tiempo tendrá que pasar para llegar a niveles de pobreza más tolerables?
-Habría que encarar esfuerzos inmediatos para bajar la inflación y reactivar el mercado de trabajo. Así las cifras podrían comenzar a bajar. Pero se necesitaría un cambio cualitativo con políticas de mediano plazo, de acá a dos años, para recrear mecanismos de empleo genuino, orientados a la dinámica de los sectores más productivos, con fuertes inversiones en desarrollo urbanístico para los sectores populares, potenciar planes de autoconstrucción de viviendas, entre otras iniciativas.
-¿Así bajaría la pobreza?
-Podrían comenzar a verse los frutos en dos años. Con los esfuerzos inmediatos, la reducción de la inflación y el crecimiento del empleo, podría pensarse en un descenso de la pobreza de entre 5 y 6 puntos y de la tasa de indigencia en dos puntos.
-¿Cuáles son hoy las regiones más afectadas?
-Los niveles de mayor marginalidad se registran en el conurbano, especialmente en el segundo y el tercer cordón, el NEA, el NOA y los suburbios de Rosario, Córdoba y Tucumán.
-Si el 28,7% de pobreza es un promedio, ¿hay índices mayores?
-Son altos los indicadores de exclusión social. El 52,7% de la población urbana presenta al menos alguna carencia en la alimentación, en el acceso a servicios básicos o en la vivienda, entre otras situaciones vulnerables.
Fuente: www.lanacion.com.ar

Para la UCA, la pobreza afecta a 12 millones de personas y llega al 28%

La pobreza aumentó por cuarto año consecutivo y alcanza a 12 millones de personas, mientras que dos millones de ellas viven por debajo del nivel de indigencia, advirtió hoy el informe sobre la deuda social que dio a conocer la Universidad Católica Argentina (UCA), correspondientes al 2014.
Los resultados del Observatorio de la Deuda Social Argentina (Odsa) revelaron que 28,7% de la población del país está en situación de pobreza, 1,3% por encima de la medición del año anterior. "Esta tendencia de la pobreza, que no se detiene pese a que se estén aumentando los planes sociales, tiene como principal motor el factor inflacionario y la falta de creación de empleo", aseguró Agustín Salvia, investigador jefe del Odsa.
En diálogo con LPO, el especialista en Trabajo y Desigualdad de ese centro de estudios, Eduardo Donza, explicó que “hubo un leve incremento” respecto a la medición de 2013.
En cuanto a la indigencia, la Odsa advirtió que alcanzó al 6,4% de la población.
“Los resultados marcan que la pobreza se mantiene en niveles altos, como en las buenas épocas de la década de los noventa”, reflexionó Donza. El investigador planteó que los indicadores “en el análisis de largo plazo la mejora fue muy importante, pero muestran un estancamiento a partir del 2008-2009”. “Hay un sector de trabajo informal muy desarrollado”, se lamentó.
Para Donza, también afectó “el proceso inflacionario de hace varios años que no puede disminuir” que afecta principalmente a “los sectores que tienen ingresos fijos”.
“El mercado de trabajo no mejora independientemente de las transferencias condicionadas a parte de la población, en la que la más importante es la Asignación Universal por Hijo(AUH), y que, aún así, a gran parte de la población no le alcana para vivir en forma digna”, analizó.
El estudio de la UCA determinó que una familia tipo necesita al menos tener ingresos por 5.717 pesos mensuales para no ser pobre, de acuerdo con los cálculos de una Canasta Básica Total (CBT) propia. La cifra es más del doble de los 2.026 pesos que calcula el INDEC para el mismo ítem.
El porcentaje de 28,7% señalado por el Observatorio difiere sustancialmente de la última medición del Indec que ubicó la cantidad de pobres en apenas 4,7%, cifra que la presidenta Cristina Fernández avaló en junio ante la FAO.
Incluso los empleados del organismo que se oponen a la intervención alertaron en un reciente informe que la pobreza es del 25 por ciento.
"La pobreza por ingresos aumentó en los últimos cuatro años y está entre 20 y 29%, más allá que se mida sobre la canasta básica de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) o sobre la que toma la encuesta de la UCA", precisó Salvia.
La Encuesta de la Deuda Social Argentina subrayó que las personas en situación de pobreza tuvieron un aumento constante desde 2011 hasta 2014, en el que pasó de 24,7% a 28,7%, mientras que la indigencia también registró un incremento en los dos últimos años, cuando pasó de 5,4% en 2013 a 6,4% en 2014.
Salvia afirmó, sin embargo, que la pobreza en la Argentina es "estructural" y estimó ese concepto de empobrecimiento en un piso de 24%.
En relación al Indec, Salvia añadió que "la falta de datos oficiales confiables no sólo priva de una necesaria información ciudadana, sino que introdujo debates políticos mediáticos que ocultan lo importante".
Al respecto, el experto agregó que "el Observatorio creó estadísticas para complementar la ausencia de información confiable".
También aseguró que los números de la UCA no buscan polemizar con la falta de estadísticas oficiales, sino ofrecer datos "más reales" para promover políticas públicas a fin de atender las "injusticias sociales".
"(Axel) Kicillof aseguró que hay muchas mediciones de pobreza. Es cierto, pero no por eso hay que dejar de medirla", opinó Salvia.
El especialista afirmó, además, que "casi 30% de los hogares argentinos recibe un programa social", aunque relativizó que esa ayuda por parte del Estado haya incidido en la disminución de la situación de pobreza.

"Los planes sociales están bien focalizados, pero sólo logran cubrir la tasa de indigencia básica", indicó.
Salvia explicó que este año el ODSA realizó tres tipos de mediciones de pobreza e indigencia: a) una directa referida a inseguridad alimentaria y Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI); b) otra, indirecta y unidimensional, de un mínimo de bienestar por ingresos y c) una tercera multidimensional de la pobreza, combinando ambos métodos desde un enfoque de derechos.
La Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA) de la UCA se realiza desde el año 2010 con un relevamiento de 5.700 hogares que abarca un total de 14 ó 15 mil personas en 25 aglomerados urbanos, con especial representación en el Area Metropolitana de Buenos Aires.