jueves, 23 de mayo de 2013

Las trabas de Moreno ya no sirven: el superávit comercial cayó un 43%

Según datos del Indec, durante los primeros cuatro meses del año las importaciones subieron 11%, arrastradas por un alza del 43% en el rubro energía, mientras que las exportaciones sólo crecieron 2%. Para bajar la inflación el gobierno permitió importar en abril un 44% más de bienes de consumo. Se complica el objetivo de Moreno de cerrar el año con un saldo positivo de U$S10 mil millones.
El Indec dio a conocer hoy los datos oficiales sobre comercio exterior de abril. Según el organismo estadístico, la balanza comercial registró un saldo positivo de 1.151 millones de dólares, lo que representa una caída del 38% respecto al mismo mes del año pasado.

El resultado se explica por una suba del 13% en las exportaciones, que llegaron a los 7.565 millones de dólares, y un aumento del 32% en las importaciones, que se ubicaron en U$S 6.414 millones.

De esta manera, el comercio exterior cierra el primer cuatrimestre del 2013 con un superávit de U$S2.461, un 43% más chico que el observado en el mismo período del 2012. Es que en estos primeros cuatro meses del año las exportaciones crecieron solamente un 2%, cuando las importaciones lo hicieron en un 11%, que se explican en su mayor parte por el rubro energético.

“De seguir a este ritmo, es muy difícil que el gobierno cierre el año con un saldo positivo de 10 mil millones de dólares”, comentó a LPO el especialista en Comercio Exterior Marcelo Elizondo, en referencia al piso que quiere Guillermo Moreno para evitar mayores complicaciones macroeconómicas.

La obsesión del Secretario de Comercio Interior generó el año pasado todo tipo de trabas a la entrada de importaciones con la declaración de las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importaciones (DJAI) que en muchos casos se pisaban con las Licencias No Automáticas(LNA), derogadas a principio de año.

“Se observa cierto relajamiento en las importaciones, pero no creo que sea sostenible en el año porque se redujo mucho el superávit”, analizó Elizondo. El director de Desarrollo de Negocios Internacionales (DNI), cree que “el gobierno estima que van a entrar más dólares por la cosecha y por eso parece haber aflojado con la política de restricciones”. Y es que las compras al exterior vinieron creciendo en estos cuatro meses que van del 2013.

La incógnita entonces, pasa por ver qué sucederá en la segunda parte del año. “Probablemente vuelvan los controles para poder aumentar el superávit”, reflexionó el especialista, quien además destacó que por primera vez en el año creció el comercio exterior: la suma entre importaciones y exportaciones venía de una caída del 3%, contó.

Por su parte, Miguel Ponce, de la Cámara de Importadores, fue más pesimista y consideró que el aumento registrado en las importaciones “se realiza en comparación con el primer cuatrimestre del año pasado, cuando estaba todo parado”. “Fue el período más atípico, afirmó Ponce, quien propone realizar un índice que no tenga en cuenta el peso de las importaciones de energía, porque “distorsionan” el resultado de la balanza comercial.

En ese sentido, la crisis energética que atraviesa el país vuelve a reflejarse en los datos oficiales. Las exportaciones de combustibles y energía retrocedieron nada menos que un 61%, al pasar de U$S731 millones a U$S286 millones, mientras que las importaciones de ese rubro se incrementaron en un 23%. Así se llevaron 1.075 millones de dólares del país, casi un 34% de los U$S3.165 gastados en lo que va del año.

“El crecimiento en las importaciones de energía representa dos tercios del total del aumento”, explicó Elizondo.

La ayuda del agro

La planilla de exportaciones mostró aumentos interesantes para los productos primarios y manufacturas de origen industrial y de origen agropecuario, que mostraron alzas del 43, 7 y 20 por ciento respectivamente.

Según Elizondo, “hay un altísimo crecimiento en las exportaciones agrarias porque se compara con un año de sequía como fue el 2012”.

También se recuperaron las exportaciones de autos a Brasil. Por lo tanto, hay dos factores "exógenos" al gobierno que ayudaron en este aspecto: la mayor demanda del país vecino y mejores condiciones climáticas que permitieron una buena cosecha.

La única partida que mostró un retroceso fue la que engloba al "resto" de los bienes. Aquí se gastaron en abril 13 millones de dólares y U$S61 millones en estos cuatro meses, lo que equivale a una merma del 48% en términos interanuales y del 36% en el acumulado.

Cristina cumplió

Los números del Indec señalan que se importaron un 40% más en bienes de capital, otro 21% en “bienes intermedios”, y un 35% en "Piezas y accesorios para bienes de capital", revirtiendo la tendencia de los meses anteriores. Esos porcentajes están por encima del aumento promedio del primer cuatrimestre, que fueron del 5, 2 y 12 por ciento cada uno.

Por su parte, los bienes de consumo y los vehículos automotores de pasajeros llevan un aumento en estos cuatro meses del 18 y 10 por ciento respectivamente. Pero en abril, los incrementos fueron del 44 y 58 por ciento para cada partida.

Las cifras confirman la amenaza que hizo Cristina en marzo, cuando dijo que iba a aumentar las importaciones para bajar el precio de los bienes de consumo, en un curioso giro liberal para combatir la inflación. Eso sí, disfrazado como parte de la lucha contra los "monopolios".

"Si es necesario tomar medidas y hacer una apertura de determinados productos porque quienes los venden hacen ejercicio monopólica, veremos si no hacemos más flexible la importación", había dicho la presidenta en ese entonces.

“Claramente lo cumplió”, aseguró Elizondo, que argumentó que la medida se tomó “motivada por la inflación”.

En cuanto a los bienes de capital, el especialista resaltó que es una forma de mantener la expansión de la economía. El año pasado, muchas industrias se vieron frenadas porque las trabas de Moreno les impidieron hacerse de los insumos que necesitaban para producir

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